Vivimos tiempos agitados, de gran inseguridad, con altas exigencias en todos los aspectos de nuestras vidas, laboral, familiar, social y emocional. Una rutina llena de quehaceres, que hace que el tiempo se pase rápido, como una estrella fugaz y de pronto olvidamos de “disfrutar el aquí y el ahora”, producto de  nuestras responsabilidades diarias.

Por eso es vital detenerse un momento para respirar, para tomar consciencia de los que estamos haciendo. Buscar un momento para nosotros y conectarnos con nuestro ser interior, ahí reside la clave de todo, es conectarnos con nuestra “esencia”, esa alegría que proviene de esa chispa divina que está en nuestra alma.

“Es tomar la decisión de ser felices”, pese a todo lo que ocurra a nuestro alrededor. Es construir desde nuestra consciencia “nuestro paraíso interior”. Cuáles son los elementos que necesitamos, muy sencillo; es cultivar nuestro amor propio, es saber y sentir quiénes somos, lo qué hacemos por nosotros y por nuestros seres queridos. Es tener claridad en nuestro actuar, se trata de tener consciencia de lo que “pensamos, sentimos, decimos y hacemos”. en cómo nos relacionamos con “nuestro ser y con todas las personas con quienes nos relacionamos día a día”.

Aprender a ser felices, es una opción de vida, ya que la felicidad no se obtiene ni con logros materiales, ni con cosas ni con personas. La verdadera felicidad es aquella que radica en nuestro corazón, en la nobleza de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. Es la bondad y la rectitud con la que vivimos día a día.

Es elegir vivir con alegría y enfrentar los desafíos en nuestras vidas con el mayor optimismo posible. Entendiendo que cada vivencia, son experiencias de la cuales aprendemos y experimentamos y que son necesarias para nuestro aprendizaje y evolución en nuestro planeta tierra.

Podemos comenzar con pequeños pasos, muy simples y sencillos, como dejar unos breves minutos que podemos dedicar para meditar, para escuchar música de nuestro agrado, caminar, o simplemente, darte un espacio para hacer lo que te gusta. Sabemos que es difícil hacerse este espacio, cuando el tiempo es tan limitado. “Pero ahí está el desafío. Es buscar instancias y pequeños momentos para construir este paraíso interior que se nutre de nuestra esencia y también de nuestra actitud de vida”.

Otra forma que podemos elegir para sentirnos bien, es practicar algún deporte, que puede ser sencillamente caminar unos 10 a 20 minutos diario o dedicar una hora el fin de semana para correr y desconectarse un momento. No es necesario invertir  ni gastar dinero  para ser y estar felices. Caminar por un parque, darse un baño de tina con sal de mar, decirle a nuestros seres queridos que los amamos, eso ya nos da una alegría infinita en nuestra alma y lo más importante es cultivar nuestro amor y autoestima.

En el conocimiento de quiénes somos, lo que queremos  y aspiramos en nuestras vidas y tener claro todo nuestro verdadero potencial, nos ayuda a tener mayor confianza en nosotros mismos. “Tratarnos con amor es darnos esos minutos para leer un buen libro, para escuchar esa música que tanto nos gusta, es ir a caminar por ese lugar que nos produce paz y alegría”.

Una excelente y sencilla opción para brindarnos ese pequeño espacio  y desconectarnos de esa gran vorágine a la cual estamos sometidos la mayor parte del tiempo, es dedicar unos  5 minutos diarios para meditar. Puedes colocar una música de relajación, prender un incienso, y un par de velas por ejemplo. Este sencillo ritual, ya nos estará conectando con nuestra verdadera esencia divina, que nos permitirá tener mayor tranquilidad y paz en nuestros corazones de manera progresiva.

También podemos practicar la meditación “So Ham” que en idioma sanscrito, significa “Yo Soy eso”. Los budistas e hinduistas la utilizan mucho. Ellos llaman al “So Ham” como el “Mantra Universal” o el “Mantra Silencioso”. Los mantras, son palabras o frases que se recitan de manera consciente, en voz alta o en silencio y que tienen un gran beneficio para las personas.

La  meditación “So Ham”, sirve para mantener la armonía en tu vida diaria, cuando pasas un mal rato en el trabajo, cuando tienes una discusión, para todo tipo de situaciones emocionales  sociales familiares y laborales, este mantra es el más poderoso que existe para “armonizar nuestra esencia”  y es muy simple y efectivo. Ayuda ante cualquier situación, ya que equilibra nuestra mente, cuerpo y espíritu.

Respiramos profundamente un mínimo de tres veces, repitiendo mentalmente SO cuando inhalemos y HAM cuando exhalemos. La meditación “So Ham”, cuenta con todos los beneficios de la meditación con mantras, pero además resulta un potente reactivador del sistema nervioso, que purifica y equilibra los canales energéticos del cuerpo y  nos ayuda a elevar nuestra conciencia a un plano superior.

Nuestro aprendizaje, es que con cambios mínimos que a su vez son muy simples y sencillos de hacer, podemos mejorar nuestra “calidad de vida” y cultivar nuestra alegría interna que nos hará personas más felices y más realizadas. Si nosotros estamos bien y contentos, podremos brindar ese mismo entusiasmo y energía a los demás y a todas las cosas que hacemos.

Ámate profundamente y sé feliz, porque la felicidad es una opción de vida y ese estado emocional radica en tu alma. Te invito a construir tu paraíso interior, de esta manera, tendrás una vida más plena, en paz y armonía.

Por Paula Chávez Garrido